Nos moviliza la falta de participación real de las personas con discapacidad en la sociedad. Nos preocupa la ausencia de aplicación efectiva de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en leyes y programas.

Nos interpela que la formación de profesionales siga atravesada por el modelo médico y asistencialista, en lugar de una perspectiva basada en los derechos humanos y el modelo social de la discapacidad.